Tras sus declaraciones el Dr. Kaufman ha sido literalmente vapuleado por la
prensa en su mayoría simpatizante de la perspectiva de género del escindido
movimiento feminista avutardiano. Ya se sabe que en tiempo de descreimiento no
hay nada mejor para las autoridades que unir a todo el mundo bajo una misma
bandera, sobre todo cuando ciertas banderas (como la de la lucha contra el
cambio climático y la pertinaz sequía) empiezan a desteñirse por el paso del
tiempo. Y así ha sido cómo el Dr. Kaufman, ya sea por atrevimiento o por falta
de visión de la realidad social, ha caído por segunda vez en desgracia. Tildado
de machista, patriarcal y misógino, ha dejado de aparecer en televisión en
horario de máxima audiencia, ha sido expulsado de su cátedra en la universidad
y sus libros se han dejado de publicar.
