martes, 11 de agosto de 2026

BLUES DE LA CALIMA


 
La luna con ictericia levita
Sobre un mar de pianos derretidos
El sudor tatúa máscaras africanas en las mosquiteras
Una guitarra desgrana notas azules
Que flotan como hojas de hibisco entre olas de espuma de cerveza
Las palmeras se contorsionan
Acompasadamente
 
Tejen las arañas multicolores
Un pentagrama de fiebre para la noche tórrida
Rumores de puertos en ebullición allende el océano
Vendedores de bananas pregonan
Los ardores de la canícula
Violinistas ciegos tañen los hilos de pescar del sol poniente
Insurgentes invocan el recuerdo
de Sankara o Lumumba
Contra el virus del necolonialismo
El ritmo de Alí Farka Touré hace florecer la rosa del desierto
Una estación de tren bajo la lluvia del trópico
Bosteza un blues tuareg
 
De súbito
La marea viva despliega su ejército de cangrejos rojos
Que se apostan en litorales pulidos
Por el salitre y la sangre de homéricos argonautas
Y la salmuera cubre las alcobas
De los que pernoctan en brazos de magnolios
Bajo los emparrados de las constelaciones
En jardines marítimos custodiados por ciegas jaurías
Ajenos a los vaivenes de un mundo
Que se tambalea como un elefante herido
 
Mientras la madre África nos envía su sangre
Solidificada y pulverizada
Bajo la apariencia exótica de calima
Para recordarnos de qué arcilla primigenia
Estamos hechos